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domingo, 15 de mayo de 2011

Fuiste, y lo importante ha sido eso.

No quiero mirar atrás y que parezca todo tan lejano, aunque realmente lo sea, ni quiero vislumbrar una nube de polvo que deja entrever, a duras penas, los restos de un amor que el invierno se llevó consigo, sin tener en cuenta la pasada primavera. Pero, ahora que estoy aquí de nuevo, ahora que he logrado estabilizarme, aún llena de dudas resueltas que quizás hubiera sido mejor no responder, ahora que me siento nueva, viva, te escribo unas líneas, como tantas otras veces. Unas líneas de las cuales ni tan siquiera te creerás propietario, que tal vez jamás llegues a leer, unas líneas que si alguna vez encuentras por ahí creerás insulsas, faltas de sentido, unas líneas que tal vez nunca consideres escritas por estas manos que se esconden tras unas palabras tímidas que con dificultad consigo enlazar, para decirte algo que hace tiempo hubieras debido saber. No quiero tirar de recuerdos continuamente pero, una vez que ya lo he hecho, me gustaría que fueras capaz de verlo como lo veo yo todo detrás de estos pequeños ojos marrones. Quiero recordarte lo feliz que era tu vida conmigo entre tus brazos, lo insignificantes que se hacían los obstáculos bajo tu sonrisa, lo diminuto que era el mundo bajo nuestros pies. Recuerda que éramos transparentes, como el agua, y que quemábamos, como el fuego, que fuimos una pareja fuerte, que muchos hubieran apostado por nosotros. Recuerda que el sol sobre nuestras cabezas brillaba más cuanto más juntos estábamos, y que los besos sabían mejor si eran de mi boca. Recuerda lo cercano que parecía el cielo ahí arriba, casi como si fuéramos capaces de coger las estrellas… o mejor aún, casi como si fuésemos nosotros mismos esos pequeños puntos deslumbrantes en el firmamento, como si fuéramos estrellas fugaces. Preciosas, veloces, inquietas, libres, haciéndonos paso entre la infinidad de astros que en el universo se hallan, brillando como nadie, desprendiendo una luz celestial de la que no todos hubieran podido gozar.




Supongo que, en verdad, el amor es algo efímero, pasajero, aunque intenso. Pero el olvido se hace duro. Duro y largo, muy largo. 

3 comentarios:

  1. Muchas gracias :D
    Esta en concreto es de Starbucks, en los vasos imprimían citas de personas famosas, reflexiones y demás!

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